Ganando la batalla contigo mismo

INTRODUCCIÓN

La Biblia menciona que tenemos un enemigo cuyo propósito es robar, matar y destruir. También nos advierte que vivimos en un mundo corrompido por el pecado en el cual tendremos aflicciones.  Sin embargo, la fuente principal de los problemas que nos agobian somos nosotros mismos.

Nosotros somos nuestro peor enemigo, expertos en autosabotaje, y necesitamos a toda costa quitarnos de nuestro propio camino si queremos convertirnos en la persona que Dios nos llamó a ser.

ROMANOS 7:19 (NTV)

Quiero hacer lo que es bueno, pero no lo hago. No quiero hacer lo que está mal, pero igual lo hago.

¿Te has sentido así? 

RECORDATORIO:

  • No eres el comportamiento disfuncional que muestras. 
  • No eres el adicto a las comidas ni el adicto a la televisión.
  • No eres los comentarios de juicio que haces a los demás pero que no quisieras que salgan de tu boca. 
  • No eres los errores de tu pasado.

Esa no es la versión de ti que Dios diseñó; fuiste creado para algo mayor.

Debemos ponerle fin al juego de la culpa y de la víctima  y convertirnos en la versión de nosotros mismos que Dios quiere que seamos.

Ejemplo: Theodore Roosevelt

Este ex-presidente de los Estados Unidos fue quien condujo al Primer Regimiento de Caballería Voluntaria de Estados Unidos (conocidos como los Rough Riders) durante la guerra Hispanoamericana en 1898.

Cuenta la historia que en medio de la batalla Teddy y su ejército llegan a un punto donde se topan con un cerco de alambre de púas.

En este punto, Teddy identifica que una vez cruzando esa cerca ya no hay punto de retorno.  Teddy decide cruzar el cerco de alambre de púas que había en el campo de batalla y en ese momento (en sus propias palabras) reconoció que un lobo se despertó dentro de sí.

Un testigo que presenció el acontecimiento dijo <<una vez que Teddy cruzó esa cerca se convirtió en el soldado más impresionante que haya visto jamás>>.

Hoy quiero darte cuatro cartas que te ayudarán a ganar la batalla contigo mismo y lograr despertar ese lobo que hay dentro de ti para convertirte en la persona que Dios te diseño que fueras.

DESARROLLO

  1. Declara la guerra a lo que piensas

Nuestra vida es, en gran parte, el resultado de nuestros pensamientos más dominantes.

ROMANOS 12:2

No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar

No puedes tener una vida positiva con pensamientos negativos. Nuestra mente es un campo de batalla estratégico que debe pelearse con inteligencia si queremos experimentar la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

El cuerpo sigue fielmente la dirección de la cabeza: ¿Cómo diriges tu cuerpo en un resbaladero?

¡Es una guerra feroz la que sucede en tu cabeza! Desde que te levantas hasta que te acuestas, somos bombardeados por todo tipo de pensamientos:

  • Nunca alcanzarás el éxito.
  • Nunca podrás ser libre de tu pasado.
  • No tienes lo que se requiere.
  • No verás crecer a tus hijos.
  • Nadie te ama.

El problema NO es que lleguen estos pensamientos, el problema es que los dejamos hacer morada en nuestra mente y no los contrarrestamos con la Verdad de Dios.

No podemos experimentar la buena voluntad de Dios si nuestros pensamientos más dominantes son aquellos que están lejos de la verdad de Dios. 

No podremos sobreponernos ante la depresión, ansiedad o fracaso  si todo lo que hay en nuestra mente está alimentando esos sentimientos.

NECESITAS DECLARAR LA GUERRA A TUS PENSAMIENTOS

Así como los Aeropuertos tienen un punto de control para identificar algún tipo de peligro o amenaza para los tripulantes; así también nosotros necesitamos un punto de control para los pensamientos que llegan a nuestra mente.

  • ¿Y usted es…?
  • ¿Propósito de su viaje?
  • ¿Cuánto tiempo piensa quedarse en el país?
  • ¿Documentos?

Si nuestros pensamientos no pasan por el filtro de la Palabra de Dios habrá intrusos en nuestra mente que irán asentándose, poco a poco, ocasionando que no podamos disfrutar de la buena voluntad de Dios para nuestras vidas.

Declarar la guerra contra tus pensamientos no se trata de una sesión de positivismo mental, se trata de alinear tus pensamientos a la Verdad de la Palabra de Dios y pensar positivamente como una respuesta a quien Dios es y a lo que ha hecho por nosotros.

¿Qué filtros tienes? ¿Cuál es tu proceso de inspección por el que pasan tus pensamientos?

 (Romanos 8:2) (1 Juan 4:4) (2 Corintios 5:17)

         2. Declara la guerra a lo que dices

(Proverbios 18:21 MSG)

Las palabras matan, las palabras dan vida;son veneno o fruta, tú eliges.

De la misma manera en que un ladrillo puede usarse para construir una casa o para lanzarlo y romper una venta; así también las palabras pueden edificar o destruir.

¿Están tus palabras construyendo o destruyendo? ¿Cómo le hablas a los demás? ¿Cómo te hablas a ti mismo?

Muchas veces damos muy poca importancia a las palabras que usamos, excusándose en nuestra cultura, contexto o creyendo que es nuestra forma de “demostrar amor”.

Tus palabras son un reflejo de cómo te ves a ti mismo.

Cómo hablamos de otras personas va a decir mucho de lo que pensamos acerca de nosotros:

  • Una persona que bendice y habla vida sobre los demás, es una persona que ha comprendido Quién es en Cristo y de esa identidad que ha recibido puede extenderla a los demás.
  • Una persona que critica, juzga y señala es alguien que no ha podido valorarse a sí misma y proyecta su frustración hacia los demás.

De la manera en que trates tu corazón, así también tratarás el de los demás. – John Eldredge

Menospreciamos el peso de nuestras palabras y se nos olvida que en los momentos más críticos y decisivos de la historia, la solución de Dios siempre fue HABLAR:

  • Cuando la tierra estaba desordenada y vacía Él pronunció la palabra y trajo VIDA a todo lo creado.
  • Cuando éramos incapaces de salvarnos el VERBO (la PALABRA) se hizo carne y habitó entre nosotros.
  • En la cruz del calvario, el momento que cambió la historia, Jesús pronunció las palabras más esperanzadoras en toda la Biblia: ¡CONSUMADO ES!

DECLARA LA GUERRA A LA FORMA EN QUE LE HABLAS 

Es una cuestión de ACTITUD. Es por eso que el Rey David se decía a sí mismo: 

¿Por qué estoy desanimado? ¿Por qué está tan triste mi corazón? ¡Pondré mi esperanza en Dios!  Nuevamente lo alabaré, ¡mi Salvador y mi Dios! (Salmo 42:11)

¡Cuán diferente sería nuestra vida si, en una actitud de fe, habláramos vida sobre nosotros mismos y sobre los demás a pesar de la circunstancia que estemos enfrentando!

La expectativa, la emoción y las palabras de fe que pronunciamos pueden cambiarlo todo.

Muchas veces esperamos que la montaña frente a nosotros se mueva pero a veces la montaña que debe moverse está dentro de ti.

       3. Declara la guerra a lo que haces

Las decisiones que repites formarán la vida que llevas. Tu y yo somos lo que hacemos repetidas veces.

Ejemplo: Automatización

La automatización es un factor crítico de éxito para las compañías de tecnología hoy en día. Cada vez los robots y las computadoras logran automatizar más acciones mediante un algoritmo que está iterando constantemente.

De la misma manera que el algoritmo de Google, hay una automatización que está ocurriendo dentro de nosotros debido a las acciones que tomamos día a día.

Dato:  La Universidad de Duke realizó un estudio en donde se descubrió que el 45% de nuestras acciones diarias las hacemos de modo automático.

Es por esta razón que muchos vivimos frustrados, no entendiendo porque si nos esforzamos y nos esforzamos, no podemos obtener los resultados que queremos.

Los hábitos de hoy, determinarán en lo que te convertirás el día de mañana

Tu futuro es una versión exagerada de lo que haces hoy. El interés compuesto cobra factura para bien o para mal.

¿Cuáles son tus hábitos? ¿Te están llevando a convertirte en la persona que Dios diseñó.

El momento preciso para empezar es HOY.

Por eso yo corro cada paso con propósito. No solo doy golpes al aire. Disciplino mi cuerpo como lo hace un atleta, lo entreno para que haga lo que debe hacer. De lo contrario, temo que, después de predicarles a otros, yo mismo quede descalificado. (1 Corintios 9:26-27)

CONCLUSIÓN

      4. Poder del cielo: Espíritu Santo

Hechos 1:7-9

recibirán poder cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes; y serán mis testigos.

El pensamiento positivo es importante; por eso debes cuidar lo que hablas y preocuparte por tus hábitos. Sin embargo, si solo nos quedamos con eso, esto no sería más que una plática motivacional de autoayuda.

Sería como salir a luchar a caballo contra un tanque de guerra.

Ejemplo: Película – Tropa de héroes

GANAR LA GUERRA CONTRA NOSOTROS MISMOS PUEDE PARECER ALGO IMPOSIBLE; LA BUENA NOTICIA ES QUE DIOS SOLO NOS PIDE QUE NOS PRESENTEMOS A LA BATALLA CON LO QUE TENEMOS Y SEÑALEMOS EL OBJETIVO.

Uno de nuestros mayores errores es querer hacer la obra de Dios sin la ayuda de Dios.  Y aunque Dios nunca va hacer por nosotros lo que nosotros podemos hacer por nosotros mismos, el mensaje central del Evangelio no es INTENTAR sino CONFIAR.

Por eso Pablo no dice: “Cómo no puedo evitar hacer lo que está mal entonces seguiré intentando hasta que salga.”

En cambio él dice: ¡Gracias a Dios la respuesta está en Jesucristo! (Romanos 7:25)

Ora como si todo dependiera de Dios y trabaja como si todo dependiera de ti.

En otras palabras: Confía en Dios y revuelvale con chambita.