NOTAS - Parte V

  • Marcos 14:35-36

35 (Jesús) Se adelantó un poco más y cayó en tierra. Pidió en oración que, si fuera posible, pasara de él la horrible hora que le esperaba. 36 «Abba, Padre —clamó—, todo es posible para ti. Te pido que quites esta copa de sufrimiento de mí. Sin embargo, quiero que se haga tu voluntad, no la mía».

Todos sabemos la respuesta del Padre: “Jesús fue a la cruz”

Romanos 12:2

No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta.

Para nosotros los seres humanos es causa de confusión el que Jesús, visiblemente angustiado, va con el padre quien tenía la autoridad para rescatarlo de ese horrible sufrimiento y, sin embargo, la voluntad del Padre lo dirigió hacia la cruz.

La confusión aumenta cuando leemos también que la voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta. Creemos imposible que ambas verdades puedan coexistir.

Pensamos: 

  • “Si Dios no nos libra de todas nuestras aflicciones, su voluntad no es buena, agradable ni perfecta”.
  • “Si la voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta, entonces él nos librará de todas nuestras aflicciones”.

Sin embargo Dios no es un Dios de confusión.

1 Corintios 14:33a (RV60)

pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz…

¿Cuál es el origen de la confusión?

Génesis 11:1-9 Babel significa confusión

Génesis 11:4

Entonces dijeron: «Vamos, construyamos una gran ciudad para nosotros con una torre que llegue hasta el cielo. Eso nos hará famosos y evitará que nos dispersemos por todo el mundo».

A simple vista estas personas no estaban haciendo algo malo. Su instinto de supervivencia los hacia pensar y actuar de esta manera.

Génesis 11:5-9

Pero el SEÑOR descendió para ver la ciudad y la torre que estaban construyendo, y dijo: «¡Miren! La gente está unida, y todos hablan el mismo idioma. Después de esto, ¡nada de lo que se propongan hacer les será imposible! Vamos a bajar a confundirlos con diferentes idiomas; así no podrán entenderse unos a otros».

De esa manera, el SEÑOR los dispersó por todo el mundo, y ellos dejaron de construir la ciudad. Por eso la ciudad se llamó Babel, porque fue allí donde el SEÑOR confundió a la gente con distintos idiomas. Así los dispersó por todo el mundo.

DIOS USA LA CONFUSIÓN COMO INSTRUMENTO PARA DARNOS CUENTA DE QUE SOLO ÉL NOS DARÁ SATISFACCIÓN Y SEGURIDAD.

LA CONFUSIÓN ES UN SÍNTOMA NO LA ENFERMEDAD DE NUESTRA ALMA.

¿Cuál fue realmente el peligro que Dios quería evitar y que ellos no podían ver en ese momento?

SU VOLUNTAD EGOÍSTA E INDEPENDIENTE DE DIOS LOS LLEVARÍA A LOGRAR COSAS QUE LOS DESTRUIRÍA EN UN FUTURO.

El desacuerdo que se produjo por hablar diferente idioma, demostró que la confusión ya la traían como ADN en el alma desde sus antepasados Adan y Eva.

Ejemplo: Esa confusión que se genera en la relaciones por que no podemos ponernos de acuerdo. ¡Parece como que habláramos “diferente idioma”!.

¿Que es lo que realmente está demostrando nuestra incapacidad para el acuerdo?

Que buscamos nuestro bien egoísta y no el de la otra persona.

¡Esta confusión es un síntoma de que necesitamos a Dios!

La motivación cuando queremos aprender un idioma es que queremos comprender y relacionarnos con otras personas.

Este evento en Babel demostró no solo la incapacidad humana para llegar a acuerdos, sino nuestra incapacidad para conocer y comprender a Dios.

Así que Dios tomó la iniciativa y nos enseñó su idioma…

Hebreos 1:1-3

1 Hace mucho tiempo, Dios habló muchas veces y de diversas maneras a nuestros antepasados por medio de los profetas. 2 Y ahora, en estos últimos días, nos ha hablado por medio de su Hijo. Dios le prometió todo al Hijo como herencia y, mediante el Hijo, creó el universo. 3 El Hijo irradia la gloria de Dios y expresa el carácter mismo de Dios, y sostiene todo con el gran poder de su palabra…

El idioma de Dios es Jesús:

  • El idioma de Dios.
  • Irradia su gloria
  • Expresa su carácter
  • Sostiene todo con su gran poder

– Babel representa el idioma humano que nace de los deseos egoístas.

  • Jesús es el idioma de Dios, expresa su buena voluntad, agradable y perfecta.

Hebreos 13:20-21

Y ahora, que el Dios de paz —quien levantó de entre los muertos a nuestro Señor Jesús, el gran Pastor de las ovejas, y que ratificó un pacto eterno con su sangre— los capacite con todo lo que necesiten para hacer su voluntad. Que él produzca en ustedes, mediante el poder de Jesucristo, todo lo bueno que a él le agrada. ¡A él sea toda la gloria por siempre y para siempre! Amén.

La capacidad para conocer y experimentar la voluntad de Dios, depende de nuestra capacidad para relacionarnos con él, en su idioma: Jesucristo.

Aprender un idioma requiere tiempo. Lo mejor, para hablarlo correctamente, es aprender la cultura que dio como origen ese idioma.

La cultura, el carácter y el idioma de Dios es Cristo

Hechos 10:38

Y saben que Dios ungió a Jesús de Nazaret con el Espíritu Santo y con poder. Después Jesús anduvo haciendo el bien y sanando a todos los que eran oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.