¿QUÉ ES EL AYUNO?

El ayuno es abstenerse de alimentos con un propósito eterno. Como práctica, es una disciplina espiritual, ya que los alimentos representan el sustento y vida para todo ser humano. El ayuno NO es una dieta o un ‘detox’. El ayuno NO es un sacrificio que presentamos delante de Dios para “ganar” algo de Él.

¿PARA QUÉ AYUNAMOS?

Para recordar nuestra dependencia espiritual hacia Jesucristo y su Espíritu Santo, quien es nuestro Sustento y Sustentador.

¿CÓMO LO PRACTICAMOS? ¿CÓMO LO VIVIMOS?

Ayuno de Líquidos: abstinencia de alimentos sólidos, se procuran principalmente el agua y jugos.

Ayuno Parcial: abstinencia de algún tipo de alimento (producto animal, lácteos, dulces, etc.) por un tiempo personalmente definido.

Ayuno de Daniel: consta de líquidos y legumbres. Se procuran el agua, juegos y alimentos ligeros. En éste tipo de ayuno se evitan los alimentos como: azúcares refinados. y productos de animales.

Ayuno Total: abstinencia total de alimentos sólidos y líquidos. Para llevar a cabo este tipo de ayuno, es necesario estar consciente de que la salud así lo permita.