PRINCIPIO #10 - CONTENTAMIENTO

MENSAJE POR PS. LUIS ORTIZ

DOMINGO, 21 DE MARZO, 2021

1 Pedro 1:3 (RVR 1960) – Nos hizo renacer para una esperanza viva.

En esta esperanza tenemos herencia. 

1 Pedro 1:4 (NTV) – No tiene precio (la recibimos por gracia) reservada en el cielo (es divina) no puede cambiar (es eterna) no puede deteriorarse (no pierde vigencia).

Esta ‘Esperanza Viva’ se fundamenta en la obra completa de Jesucristo; su muerte y resurrección. Nos otorga principios para vivirla de manera plena y satisfactoria. Estos principios los encontramos a través de su Palabra (la Biblia). Específicamente en los 10 mandamientos que reflejan los atributos y carácter de nuestro Dios.

Décimo Principio – Contentamiento

Este principio, se desarrolla a partir del décimo mandamiento en Éxodo 20:17 “No codicies”.

Codicia: Deseo vehemente, afán excesivo de poseer muchas cosas, especialmente riquezas o bienes (Tentación – Santiago 1:13-15)

Contentamiento NO es conformismo.

Contentamiento: es estar satisfecho y feliz.

Hebreos 13:5-6 (NBLA) – Sea el carácter de ustedes sin avaricia, contentos con lo que tienen, porque Él mismo ha dicho “Nunca te dejaré ni te desampararé”. De manera que decimos confiadamente: “El Señor es el que me ayuda; no temeré, ¿qué podría hacerme el hombre?

¿Cómo se desarrolla la codicia? Ya dijimos que es un deseo vehemente o afán excesivo de poseer muchas cosas. Sin embargo, la raíz puede ser más profunda:

Génesis 3:5-7 (RVR1960) – Serán abiertos tus ojos y serás como Dios… (sin límites).

Y vió la mujer que el árbol era bueno… agradable a los ojos… y codiciable para alcanzar la sabiduría (igual a Dios).

Y este evento, se dio antes de comer el fruto.

Jesús lo explicó de esta manera en Juan 15:5-9 “Permanecer en él”.

La raíz de la codicia es el vacío que crea, nuestra independencia de Dios; buscando así en cosas, personas, proyectos lo que solo en él podemos obtener para ser verdaderamente saciados.

Nos sentimos amenazados por la prosperidad de otros, tememos no ser felices si no logramos ciertos requisitos sociales/económicos.

Hábitos:

1. Establecer una vida devocional de oración, lectura, y meditación bíblica.

2. Recordar las bendiciones que Dios nos ha dado en todas las áreas de nuestra vida y agradecerle diariamente por ello.

3. Antes de tomar una decisión que implique un gaste considerable o fuera de presupuesto, pedirle a Dios sabiduría y esperar en él.

Oportunidades:

1. Disfrutar de las personas que nos rodean sin prisa. 

2. Disfrutar las cosas pequeñas, la naturaleza y agradecer a Dios.

3. Llevar una vida balanceada con horarios definidos para trabajar, adorar y servir a Dios, divertirnos, descansar, hacer ejercicio, etc.