PRINCIPIO #8 - GENEROSIDAD

MENSAJE POR PS. LUIS ORTIZ

DOMINGO, 07 DE MARZO, 2021

Nuestro Dios es muy generoso. Nos ha dado la capacidad de ver, oler y tocar para que experimentemos su generosidad.

El principio de generosidad parte del mandamiento “NO ROBARÁS”

EFESIOS 4:28 “…deja de robar. En cambio, comparte generosamente con los que tienen necesidad.”

¿QUE TAN GENEROSO ERES?
EFESIOS 5:1 “Imiten a Dios en todo lo que hagan.”
(v. 2) “…siguiendo el ejemplo de Cristo.”

Cristo es la generosidad de Dios.

ROMANOS 8:31 “Si Dios es con nosotros, ¿quién contra nosotros. El que no escatimó ni a su propio Hijo…¿cómo no nos dará con el también todas las cosas.”

Cristo es el verbo, la luz, la gracia, el amor, la vida, la justicia.

1ªPEDRO 1:3-4 “… y tenemos una herencia que no tiene precio…”

Dios nos da a Cristo y de pilón nos da todas las cosas buenas que experimentamos en la vida

Pródigo no significa perdido, significa abundante, generoso.

El enojo del hijo mayor viene porque ahora tendrá que compartir la herencia con su hermano menor.

La relación que existe entre robar y generosidad es que cuando no compartimos con otros la generosidad que Dios nos ha dado, les estamos robando.

En cambio, la generosidad imparte vida porque el dinero/salario/ganancia que recibimos, representa nuestra vida.

PROVERBIOS 11:24 “Hay quienes reparte y les es añadido más; Y hay quienes retienen mas de lo que es justo, pero vienen a pobreza.”

Generosidad tiene que ver con el corazón.

PROVERBIOS 1:26 “El alma generosa será prosperada. Y el que saciare, él también será saciado.”

Generosidad es una actitud más que una cantidad. Pero la cantidad muestra la actitud.

LUCAS 21:1-4 LA OFRENDA DE LA VIUDA “Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en el arca de las ofrendas. Vio también a una viuda muy pobre, que echaba allí dos blancas. Y dijo: En verdad os digo, que esta viuda pobre echó más que todos. Porque todos aquellos echaron para las ofrendas de Dios de lo que les sobra; más esta, de su pobreza echó todo el sustento que tenía.”

La viuda dejó su vida en el altar.

¿Está mi corazón dispuesto a la generosidad a la altura de Dios?

Dios muestra esa generosidad en la cruz del calvario, en la alimentación de multitudes, en perdón y amor incondicional.

¿QUÉ HÁBITOS PODEMOS DESARROLLAR?
1. Hacer un presupuesto para vivir bien dentro de nuestras posibilidades.
2. Incluir en el presupuesto lo que destinaremos para dar a Dios a través de la iglesia a la que perteneces.
3. Participa generosamente en programas de ayuda a necesitados.

ENFRENTANDO OPORTUNIDADES
1. No esperes a tener suficiente para ti, para dar a otros.
2. ¿A quién le darás algo importante de tu vida y no lo que te sobra?

Somos amados, bendecidos y tenemos un Dios generoso.
Mostrémosles al mundo el amor de Dios con nuestra generosidad.