PRINCIPIO #4 - SUFICIENCIA DIVINA

MENSAJE POR PS. MIGUEL PLA

DOMINGO, 7 DE FEBRERO, 2021

(1 PEDRO 1:3-4 RVR60) – ESPERANZA VIVA

Hemos estado siguiendo como referencia los 10 Mandamientos para establecer los principios. 

Los primeros 3 principios (Devoción, Lealtad y Honor Supremo a Dios) tienen un énfasis vertical = Dios y yo.
Del #5 al #10 su énfasis principalmente es horizontal = mi prójimo y yo.

Sin embargo, el #4 principio, el cual estaremos viendo hoy, expresa una intersección donde es tanto vertical (Dios) como horizontal (mi prójimo).

(ÉXODO 20:8-10) «Acuérdate de guardar el día de descanso al mantenerlo santo. Tienes seis días en la semana para hacer tu trabajo habitual, pero el séptimo día es un día de descanso y está dedicado al Señor tu Dios …»

Descanso/reposo no tiene que ver con las actividades que hacemos o dejamos de hacer. El verdadero reposo es una condición que nuestros corazones anhelan y solo Dios puede saciarlo. 

Es por esta razón que el principio que obtenemos de este mandamiento lo llamamos «Suficiencia Divina».

Más allá de ser una restricción es una invitación divina a hacer una pausa intencional que dará fruto de paz y plenitud a nuestras vidas. A pesar de que esta actitud pudiera escucharse como «compromiso», «entrega» – realmente refleja un corazón que tiene puesta su confianza y su esperanza en sus propias fuerzas.

Y esta es la invitación de Dios: hacer pausas recurrentes para recordarnos que nuestra confianza y esperanza están en Él.

Recordar que en el reino, 6 días de trabajo producen más que 7 días en nuestras fuerzas; es recordar que el 90% rinde más que el 100% en nuestras propias fuerzas; es recordar que el afán no produce, mas la fe da fruto; es recordar que Jesús es suficiente.

(MATEO 6:27) – ¿Acaso con todas sus preocupaciones pueden añadir un solo momento a su vida?»

¿Qué podemos implementar en nuestras vidas para vivir este principio de Suficiencia Divina? 
Pausas con propósito. Planear intencionalmente pausas durante nuestros días y semanas para «recordar». 

No se trata de la abstinencia de actividades, sino de nutrir el corazón con la suficiencia de Dios.

1. UNA PAUSA PARA RECORDAR AL CREADOR

(ÉXODO 20:8-11) 
Es una invitación con dos caras: Primero, necesitamos detenernos y recordar lo más fundamental «Él es Creador y nosotros creación», el mundo no depende de nosotros. Segundo, es una invitación a contemplar Su gloria, Su majestuosidad y belleza a través de Su creación.

(SALMOS 19:1) – «Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento despliega la destreza de sus manos.»

«Todo el mundo necesita belleza al igual que pan, lugares para jugar y orar, donde la naturaleza pueda sanar, alegrar y fortalecer el cuerpo y el alma por igual.» (John Muir).

Hábitos:
  • Interrumpe tus días, toma unos minutos y haz una pausa para contemplar Su creación y meditar en Dios como Creador.
  • Tómate un ‘break’, mientras conduces: y en lugar de revisar tu celular, conecta con Dios.
  • Planea salidas a la naturaleza, desde un parque hasta el bosque, y rompe el ritmo apresurado y permítete conectar con Dios y con los demás.
2. UNA PAUSA PARA RECORDAR A EL LIBERTADOR

(DEUTERONOMIO 5:12-15) – En este pasaje, se nos dice que el propósito del día de descanso es para recordar que fuimos hechos libres. Recordar quién nos libertó: Jesús.

(EFESIOS 1:7), (LUCAS 4:18-19), (JUAN 8:36)
Es en Jesús que podemos encontrar el verdadero y completo reposo que nuestra alma tanto anhela. Por lo tanto, no solo nos da descanso de nuestro trabajo (oficio) sino que proporciona el descanso al peso del trabajo que desde la caída la humanidad sufre.

(GÉNESIS 3:17), (MATEO 11:28), (HEBREOS 2:14-15)

Hábitos:
  • Haz una pausa y reflexiona donde estabas y donde te ha traído Dios.
  • Compártelo con tu familia.
  • Pausa y entra en el reposo del Señor, sabiendo que Su sangre pagó por completo tu rescate.
3. UNA PAUSA PARA RECORDAR A EL REDENTOR

(APOCALIPSIS 21:1-7) 
El Señor nos invita a recordar con regularidad que Él aún no ha terminado, que Él mismo que vino a pagar por nuestros pecados proveyendo el sacrificio justo, es el mismo que regresará a restaurar todas las cosas.

Hábitos:
  • Cuando te sientas frustrado contigo mismo, con los demás o con el mundo, haz una pausa y recuerda estas palabras » He aquí, yo vengo pronto» (Apocalipsis 22:7,12).