PRINCIPIO #1 - DEVOCIÓN SUPREMA A DIOS

MENSAJE POR PS. LUIS ORTIZ

DOMINGO, 17 DE ENERO, 2021

(1 PEDRO 1:3)

Nos hizo renacer para una ESPERANZA VIVA. El Espíritu Santo que levantó a Jesús de los muertos nos capacita.

Versículo 4: Nos ha dado una herencia incorruptible, para vivirla aquí en la tierra, aunque la manifestación completa la tendremos en el cielo cuando nos encontremos con nuestro Señor.

(JUAN 3:3)

Y todo aquel que tiene esta esperanza en Él, se purifica a sí mismo, así como Él es puro. Los que tenemos esta esperanza viva, nos purificamos a nosotros mismos, así como Él es puro.

Nosotros de manera intencional, participamos en la obra de Dios en nuestras vidas.

Echando mano de los recursos

¿CÓMO NOS PURIFICAMOS?

  • Estableciendo principios
  • Desarrollando hábitos 
  • Enfrentando oportunidades

PRINCIPIO: origen, inicio, punto de partida. El fundamento sobre el cual desarrollamos ideologías, teorías, doctrinas, ciencia y religión. Son el fundamento, los cimientos de un edificio.

HÁBITO: la práctica habitual de una persona o colectividad. Son como las columnas del edificio.

OPORTUNIDAD: es el instante, circunstancia o plazos que resultan propicios para realizar una acción. Son como los acabados de un edificio.

El final y resultado de esto, de ésta construcción es un CARÁCTER CRISTIANO.

NO podemos desarrollar hábitos que perduren, si no tenemos principios que los soporten. Si nos enfocamos solo en las oportunidades, viviremos solo las apariencias.

(2 TIMOTEO 2:1)

Esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús.

Versículo 4: a fin de agradar a Aquel que lo tomó por soldado.

Versículo 6: el labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero

(1 CORINTIOS 9:24)

¡Corran para ganar! 

Versículo 25: ¡Se entrena con disciplina, por un premio eterno! ¡Corro cada paso con propósito!

¿CÓMO VOY A ENFRENTAR OPORTUNIDADES PARA TRANSFORMAR MI RELACIÓN CON DIOS? 

Estableciendo principios y desarrollando hábitos que me ayudarán a formar el carácter de Cristo. 

(2 TIMOTEO 3:16)

Toda la Escritura es inspirada por Dios y:

  • Es útil para enseñarnos lo que es verdad
  • Para hacernos ver lo que está mal en nuestras vidas
  • Y nos corrige cuando estamos equivocados
  • Y nos enseña a hacer lo correcto

¿POR QUÉ LOS 10 MANDAMIENTOS?

Los 10 mandamientos expresan el carácter y la naturaleza de Dios para relacionarnos con Él.

(MATEO 5:18)

Hasta que su propósito se cumpla

Versículo 19: El que la enseña y la HACE

Versículo 20: A menos que su justicia supere… nunca entrarán en el reino de los cielos.

PRINCIPIO #1 – DEVOCIÓN SUPREMA A DIOS

(ÉXODO 20:2)

YO SOY el Señor tu Dios, quien te rescató de la tierra donde eras esclavo.

Versículo 3: No tengas ningún otro Dios aparte de mí.

Habla de nuestro corazón; Un corazón quebrantado, contrito ante Él, en donde Cristo es el centro.

Dios se niega a ser un objeto de nuestro pensamiento. Se niega a ser “estudiado”,  Él quiere ser amado y disfrutado.

Devoción suprema es experimentar Su grandeza, disfrutar Su belleza y alegrarnos en Su santidad.

¿CUÁL ES EL FIN POR EL CUAL DIOS NOS CREÓ?

«La manifestación de Su propia gloria en la felicidad más elevada de Sus criaturas.»  (Jonathan Edwards)

«La exhibición de la gloria de Dios y el gozo más profundo de mi alma, son la misma realidad.» (John Piper)

(SALMOS 36:4) Deléitate en el Señor. 

Devoción Suprema es vivir bajo Su gobierno y deleitarnos en obedecerlo.

(HEBREOS 1:3) El Hijo irradia la gloria de Dios y expresa…

(LUCAS 4:8)

Devoción suprema es establecer un temor reverente de Dios en nuestros corazones.

¿QUÉ HÁBITOS PUEDO DESARROLLAR?

  1. Lee, estudia y memoriza Biblia de manera cotidiana, ordenada y expectante.
  2. Contempla la belleza, santidad y amor de Dios a través de la Biblia en Jesús.
  3. Lee libros que exalten a Cristo.
  4. Toma decisiones importantes bajo la premisa: “Esto que voy a hacer, ¿exhibe la gloria de Dios?”
  5. Permite que Su gobierno se establezca en tu vida.

ÁREAS DE OPORTUNIDAD PARA DESARROLLAR ESTOS HÁBITOS:

El haber iniciado, la mitad ha terminado.

  1. ¿Vivo de manera independiente a la voluntad y gobierno de Dios?
  2. ¿Debo ordenar mejor mis prioridades para tener tiempo para Dios: Su palabra y devoción?
  3. ¿Siempre expreso quejas y busco que Dios bendiga mis planes? 
  4. ¿He perdido la alegría de conocerlo?
  5. ¿El temor reverente de Dios está presente en mi vida aun en las decisiones, pensamientos e intenciones que ningún otro ser humano puede ver?